Acometemos un nuevo final de curso con la novedad de iniciar una nueva época en la nueva sede. Muchas novedades se nos ponen delante. ¿Cómo afrontarlas? Sólo si no tenemos el miedo de mirar atrás quedándonos presos de nuestras imágenes.
La nueva sede nos ofrece inmensas posibilidades sobre las que seguir construyendo una oferta académica sólida de 1º y 2º de Bachillerato. Nos gusta llamarlo preuniversitario. Pero también es cierto que sólo se construye sólidamente en educación, como en otros muchos ámbitos humanos, si hay un sujeto capaz de afrontar los nuevos retos y no apolillarse en viejas fórmulas. Este país nuestro tiene demasiadas adherencias a vicios que no nos permiten crecer. Una sociedad civil está viva cuando es capaz de responder a las necesidades del momento: Hoy la educación es una de ellas. Cada vez encontramos más en boca de nuestros alumnos la frase que pronunció aquel escritor (Cesare Pavese) después de que le concedieran el premio Strega de Literatura: «¿Y ahora qué? ¿Quién me concederá cinco minutos gratis de su tiempo?».
Sólo se comunica aquello que gratis hemos recibido, porque tiene un valor infinito en nuestra vida. Lo demás es cálculo y pretensión o sentimentalismo. Buen verano a todos.
José Francisco Romo Adanero