Open Day: presentamos nuestro Bachillerato de Desarrollo Universitario

El sábado 15 de febrero, el Colegio abrió sus puertas a todas las familias que quisieron visitar el centro y conocer nuestro Programa de Bachillerato de Desarrollo Universitario, a través del cual los alumnos reciben una completa formación académica y personal en un entorno de trabajo diferente respecto a etapas escolares anteriores. Tiene como objetivo principal el desarrollo de hábitos y competencias especialmente dirigidos a afrontar adecuadamente su etapa universitaria.
La Historia del Colegio
Yolanda Lillo, directora del Colegio, comenzó su presentación con una breve reseña de la Historia del Colegio, remontándose a 1908, cuando el padre Ángel Ayala, jesuita, fundó la Asociación Católica de Propagandistas, ACdP. “Desde ese momento, las personas que formaban parte de la asociación contribuyeron a que esos jóvenes, inquietos intelectualmente y con espíritu crítico y vocación de servicio, fundaran en 1933 el CEU, Centro de Estudios Universitarios, lo que actualmente es la Fundación Universitaria San Pablo CEU”.
Hoy, la Fundación cuenta con universidades, centros de estudios, de escuelas de negocios, centros de investigación y formación para la docencia en colegios, centros de formación profesional y colegios.

El Colegio CEU San Pablo Claudio Coello fue el primer colegio que fundó esa Fundación, en 1969. “La esencia del Colegio no ha cambiado desde entonces; siempre han sido alumnos que finalizada la etapa obligatoria de enseñanza, decidieron dar un paso y vivir experiencias mucho más cercanas a lo que se vive en la universidad”.
En el colegio solamente se imparte Bachillerato, y así todos los estudiantes de primero son nuevos alumnos, 180 alumnos, lo que facilita muchísimo su adaptación a un nuevo centro.
“Lo primero que hacemos con todos estos alumnos es conocerles personalmente; vienen de haber estado protegidos, seguidos, acompañados, por personas que reconocen y ubican desde la etapa infantil, y nuestra misión, nuestra obligación, es conocerles. Cuando conocemos al alumno, descubrimos sus virtudes, su manera de ser… También, aquellas cositas que todavía tienen en proceso de mejora. Por eso, en 1º de Bachillerato hablamos de un periodo de adaptación para todos. En primer lugar, para los alumnos, porque vienen a un lugar que inicialmente no reconocen, pero también para nosotros porque tenemos claro los objetivos que queremos conseguir, y probablemente el 80% de cómo lo queremos conseguir, pero hasta que no tengamos a nuestros alumnos sentados en las aulas, hayamos convivido y haya pasado un tiempo razonable para poder conocerles, no podemos cumplimentar el 100% del cómo. Gracias a Dios, no son clones; todos vienen de 150 centros, con distintas metodologías y bastantes tras cursar un año en el extranjero. De ahí, que desde el primer momento, el iniciar el proceso de admisión con nosotros supone entrar en contacto directo con un tutor”, explicó la directora del Colegio-
“Somos conscientes que las generaciones cambian; es evidente, es una realidad. Ni bueno ni malo. Simplemente es una realidad. ¿Qué habrá que hacer? Darles las herramientas necesarias para crecer”. “Lo que queremos hacer, en definitiva, es prepararles para la vida”. Por eso, la vocación del claustro del colegio es fundamental”, reseñó Yolanda Lillo.

Un claustro vocacional
El Colegio cuenta con claustro formado por 24 profesores. “Intentamos que todos ellos impartan clases en 1º y 2º de Bachillerato, para que vayan conociendo también el ciclo en el que los alumnos se encuentran”.
Otro de los pilares fundamentales del Colegio es la comunicación, porque “cualquier cosa que acontezca tiene que ser tratada de manera inmediata ya que solo están con nosotros dos años”. Para fomentar esa comunicación, el primer objetivo que se marca el claustro cada año es conseguir que en el colegio haya un clima de confianza, de trabajo y de compromiso. “En el cole, tenemos alumnos de 16 y 17 años y felices y alegres”, destacó la directora.
En el Colegio CEU San Pablo Claudio Coello no todo lo que acontece con los alumnos está en el aula. “Somos conscientes que el aprendizaje también está fuera de las aulas. De ahí que, especialmente en primero, las actividades que realizamos con ellos son de toda índole. Tienen que ver con lo académico, tienen que ver con sus relaciones personales, tienen que ver con convivencias, tienen que ver con actividades comunes, etc”.
Curso de Técnicas de Trabajo
Unos días antes de comenzar las clases de 1º de Bachillerato, los alumnos, distribuidos en pequeños grupos, participan en una serie de sesiones en las que se imparten las técnicas de trabajo apropiadas para afrontar con éxito cada una de las asignaturas. La puesta en funcionamiento de esta experiencia avala el aprendizaje, la eficacia en el estudio y la consecución del nivel exigido.
Durante esos días, también empiezan a hacerse con el edificio y con las normas básicas que van a regir su convivencia. “El cómo nos vamos a relacionar para que ese clima de trabajo, de respeto, de confianza, lo podamos entre todos llevar de la mejor manera y que sea nuestro legado común”.
Pasado ese tiempo, se sucederán las clases y todos los profesores estarán en seguimiento con respecto a ese cómo se trabaja. Porque lo que acontezca en el aula, la manera en la que el profesor transmita, tendrá que ver con ese cómo trabajar.
Tutores y orientadores, fundamentales en la educación del alumnado
Yolanda Lillo quiso poner también en valor la labor de los orientadores y los tutores, en primer lugar recordando que fue el primer colegio en el entorno escolar en poner en marcha tutorías personalizadas.
“La figura del tutor en el Colegio es fundamental; es la persona de referencia para todos los que formamos parte del centro y quien conoce el día a día de cada uno de los alumnos que tutela.
Desde Pastoral, los alumnos también cuentan con el apoyo del capellán, “que es un tutor para todos”. En el Colegio, se trabaja el plano espiritual, como no puede ser de otra manera pues en un centro católico, pero desde la libertad. “Aquí la Fe nos impone; la Fe se propone” (con muchas actividades, encuentros…).
Las orientadoras, por su parte, tienen inicialmente dos asignaturas no curriculares que es el cómo trabajo, es decir, tener una técnica, una manera de afrontar las asignaturas, y el cuánto de trabajo. También realizan un trabajo extraordinario en todo lo relacionado con la orientación universitaria de los estudiantes. Están en contacto permanente con los tutores y con el resto del profesorado, porque también debe tener información de la evolución del alumno en las asignaturas, para ver si pueden ayudar en ello. Y, desde el minuto 1, siempre en comunicación con la familia.
Lo que hace el Colegio, definitiva, es poner todo lo que está de su parte para que el alumno sea capaz de mejorar en los aspectos que realmente deba, estar preparado para su futuro universitario, crecer y ser feliz.

Excelentes resultados en la EvAU
En su presentación, la directora del Colegio, Yolanda Lillo, aportó también algunos datos sobre los resultados obtenidos por el alumnado: “Entre el 89-92% o 93% superan 2º de Bachillerato, y en la EvAU ordinaria aprueban el 100%. Pero, lo importante no es este 100% sino en qué condiciones han acabado esa EvAU, qué nota tienen para poder optar a las carreras claras que quieren. La nota media en la fase general de estos años anteriores ronda el 8,4 – 8,3. Esto quiere decir que la manera en la que se han formado es buena”.
El testimonio de una familia
A continuación, Daniel y Laura, padres de una alumni, Sandra, y de un futuro alumno, compartieron su experiencia con las familias que asistieron a la jornada de puertas abiertas, destacando la facilidad que tuvo su hija para adaptarse a un nuevo Colegio, tras regresar de cursar un año escolar en Estados Unidos, y cómo el Colegio le ayudó a alcanzar su sueño de estudiar Medicina.
Resiliencia en adolescentes
Por último, Rafael Santos, psiquiatra y doctora en Neurociencia, y presidenta del Instituto Español de Resiliencia, se dirigió también a las familias: “Me uno a este acompañamiento para que podáis decidir lo mejor para vuestros hijos/as porque es la base de un futuro brillante. Participo en esta jornada porque realmente este proyecto educativo confía mucho en neurociencia, en inteligencia emocional… Es decir, no solamente diseña materia académica, sino que también busca la formación global de la persona”. Tras estas palabras ofreció la conferencia: “Alumnos resilientes, adultos competentes”.